La aparentemente imposible partición de un triángulo obtusángulo en acutángulos, de la que nos hemos ocupado las dos últimas semanas, requiere que al menos un vértice común de los acutángulos no sea perimetral, sino interior (ver figura de la entrega anterior), y en ese vértice han de confluir al menos 5 ángulos, para que todos sean agudos; por lo tanto, la división requiere un mínimo de 7 acutángulos: 5 interiores y 2 más a ambos lados del pentágono que forman aquellos.

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