El virus de la polio paralizaba o mataba a cientos de miles de niños cada año. En medio de un aplauso mundial, el virólogo estadounidense Jonas Salk anunció en 1953 que su equipo había logrado la primera vacuna contra la enfermedad. Preguntado en televisión sobre quién era el dueño de la patente, Salk respondió con una de las frases más famosas de la historia de la ciencia: “Bueno, yo diría que la gente. No hay patente. ¿Acaso se puede patentar el sol?”. La actual pandemia ha sido muy diferente. Los ingresos previstos de las multinacionales estadounidenses Pfizer y Moderna, más la alemana BioNTech, por las ventas de sus vacunas contra el coronavirus alcanzaban los 62.000 millones de euros en 2021, según un cálculo del diario Cinco Días. La microbióloga hondureña María Elena Bottazzi, en cambio, propone un regreso al modelo de Salk. Su equipo ha desarrollado una nueva vacuna contra la covid y la ofrece al mundo libre de patentes. India acaba de autorizar su uso de emergencia.

Seguir leyendo

Por

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *