La sigilosa enfermedad de las pilas biológicas

Las mitocondrias son los orgánulos responsables de la respiración celular, las plantas energéticas del cuerpo, donde se transforman el azúcar y la grasa. Estas baterías del organismo, que aportan la energía para cualquier actividad (desde pensar hasta el latido del corazón o escribir), sufren desórdenes de las más de 1.000 proteínas implicadas en su función o por 150 mutaciones identificadas –las mitocondrias tienen su propio ADN– que acaban en una enfermedad mitocondrial. Una investigación publicada en Nature por el biólogo canadiense Bryan G. Hughes sobre la relación de la deficiencia de coenzima CoQ10 con estas dolencias, calcula que, frente a los pocos centenares de casos identificados, que se consideran raros, la prevalencia de estos trastornos se da en uno de cada 4.300 individuos. Según Carlos Santos, profesor de Biología Celular en la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla), “existen unas 300 enfermedades mitocondriales diferentes y cada una tiene sus particularidades, por lo que uno de los grandes problemas es la complejidad del diagnóstico”. Esta dificultad lleva a que muchas personas sufran los efectos de esta sigilosa enfermedad durante años sin saber su origen.

Seguir leyendo

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro boletín

Ah, hola 👋
Un placer conocerte.

Regístrate para recibir contenido genial en tu bandeja de entrada, cada mes.

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Promoción