En clase de Enfermedades Infecciosas, uno de los primeros conceptos que explicamos es la diferencia entre enfermedad infecciosa e infección. Sin signos clínicos, hablamos de infección; solo si hay síntomas o lesiones es adecuado hablar de enfermedad infecciosa. Los individuos que albergan patógenos sin padecer alteraciones apreciables se llaman portadores (no portadores asintomáticos, oxímoron innecesario). Otra de las lecciones iniciales es la referente a la acción de las vacunas. En su mayoría, las vacunas protegen frente a la enfermedad. Lo cual no significa que impidan siempre y por completo la infección. Pero es una gran ventaja en términos coste/beneficio. Y, por último, una enfermedad con una elevada prevalencia crónica en la población es una endemia. Y, cada vez más, esto se parece a una endemia en los países que han llevado a cabo campañas masivas de vacunación.

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