Cuatro matemáticos demuestran que era imposible predecir el destino de 29.000 patitos de goma en el mar

El mar se llenó de patitos amarillos, tortugas azules, ranas verdes y castores rojos el 10 de enero de 1992. A un buque carguero se le cayó por la borda un contenedor con 29.000 juguetes de plástico para la bañera, durante una violenta tormenta en el Pacífico Norte, justo a medio camino entre Asia y América. Siete meses después del accidente, se empezaron a encontrar cientos de animales de goma en la costa de Sitka, en Alaska, no muy lejos de otro vertido de 61.000 zapatillas Nike ocurrido dos años antes. Al oceanógrafo estadounidense Curtis Ebbesmeyer se le ocurrió entonces estar atento durante años a los avistamientos de aquellos objetos a la deriva, con el objetivo de aprender a predecir las corrientes marinas. Cuatro matemáticos españoles, enfrentándose a otro problema monumental, han resuelto de rebote el enigma de los patitos de goma flotando en el Pacífico: era imposible predecir en qué playa aparecerían. Parece un divertimento, pero la investigación se publica en una de las mejores revistas científicas del mundo, PNAS, por sus potenciales implicaciones para la humanidad.

Seguir leyendo

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro boletín

Ah, hola 👋
Un placer conocerte.

Regístrate para recibir contenido genial en tu bandeja de entrada, cada mes.

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Promoción